martes, 5 de junio de 2018

FEDERICO GARCÍA LORCA Y LEONARD COHEN

La conexión arrancó en 1949. Un Cohen quinceañero entró en una librería de segunda mano de Montreal, agarró un libro, lo abrió, leyó uno de sus poemas. La publicación era Diván del Tamarit; el poema, “Gacela del mercado matutino”. Aquí reproducimos un fragmento:

Por el arco de Elvira
quiero verte pasar
Para saber tu nombre
y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal?
Cuando en 2011 vino Cohen a Oviedo para recoger el Premio Príncipe de Asturias, dijo en rueda de prensa que Lorca fue el poeta que “más influyó en mi juventud. Fue el primer poeta que me invitó a vivir en su mundo”. El mundo del granadino pasó a ser, en parte, también el mundo del canadiense. Tanto, que a su primera hija le puso por nombre Lorca.
En 1986, Cohen participó en el disco Poetas en Nueva York, en el que artistas como Lluís Llach, Paco y Pepe de Lucía, George Moustaki o Angelo Branduardi musicalizaban, a modo de homenaje, poemas de Lorca. En este trabajo escuchamos por primera vez “Take this waltz”, adaptación del “Pequeño vals vienés” -perteneciente al poemario Poeta en Nueva York-. El autor de “Suzanne” o “The future” declaró que adaptar el poema a la canción le costó 150 hojas de folio e, incluso, una depresión. El resultado final es el siguiente:




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